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29 de Agosto del 2003

Notas ecológicas

Entre el Mediterráneo y El Golfo de Santa Clara

Por Alberto Búrquez*

Acabo de terminar dos libros que me gustaron mucho. Ambos tratan del mar y llevan al lector por un intrincado laberinto de amores y desamores, tesoros, soledad y añoranzas, a más del turbulento mundo subterráneo, en estos casos más apropiadamente submarino, del hampa. Ambos tienen un elemento de contemplación del mundo natural, de las riquezas que alberga el mundo y de la importancia de conservar los recursos naturales. Es por eso que me atrevo a reseñarlos en Notas Ecológicas.
En la última novela de Guillermo Munro, "No me da miedo morir", la protagonista principal, Gabriella, una bióloga marina, se ve envuelta en un derrotero por aguas prohibidas donde ahora sólo el narco puede navegar.
Gabriella, interesada en el estudio académico de la vaquita, una marsopa que sólo se encuentra en las aguas del Alto Golfo de California investiga la muerte de docenas de delfines, ballenas, lobos marinos y otros grandes mamíferos en las cercanías del poblado de El Golfo de Santa Clara. Sus hallazgos la llevan a descubrir una trama siniestra que involucra asesinatos y corrupción en lo que hasta hace poco era una de las regiones más plácidas y deshabitadas de América del Norte. La novela de Munro, que alterna la narrativa entre el desierto y el mar, me lleva a la otra novela que también he disfrutado mucho: "La carta esférica" de Arturo Pérez Reverté.  En esta última, un marino varado en tierra por un error de navegación, se ve envuelto en la búsqueda de un bergantín jesuita perdido poco antes del decreto de expulsión de los jesuitas de España que Carlos III autorizó el 27 de febrero de 1767.
En ambas novelas, se revela el intenso lazo que tienen los autores con el mar, cada uno con su "Mare Nostrum". Ambos utilizan el poder del mar interior para explorar la mente humana, la historia y las pasiones donde cada individuo boga en un océano de soledad y nostalgia. En las dos novelas, la narrativa se parte entre la tierra y el mar. Así, se establece la diferencia entre el "yang" de Santillánez y Coy, y el acuático "yin", el mundo femenino de Gabriella y Tánger.
El bergantín jesuita "Dei Gloria", que naufragó junto con su perseguidor después de una encarnizada batalla, es la clave de "La Carta Esférica". Los tripulantes de ambos barcos mueren con la excepción de un joven de 15 años que milagrosamente logra sobrevivir para contar su aventura y dar la localización geográfica del pecio. Este acontecimiento se pierde entre los sedimentos de la historia y sólo es revivido por Tánger, una guapísima historiadora que además de tener una maravillosa tez marcada de pecas, está consumida por una pasión andrógina por el mar y las aventuras.
Gabriella, la estudiosa de las vaquitas, retratada como una mujer aún más bonita que Tánger, juega un papel del que estaría orgullosa Simone de Beauvoir. Munro, capta de manera impecable a la joven bióloga cargada de ideales, de conocimientos académicos y pasión por la conservación, un papel que infortunadamente no logra darle Pérez Reverté a Tánger, la heroína que nunca alcanza la  necesaria  profundidad.
El mundo del narcotráfico es tocado en ambas novelas. Directamente en "No me da miedo morir" y tangencialmente en "La carta esférica". Aunque Pérez Reverté retrata este inframundo en "La Reina del Sur", confieso que la descripción de Munro me parece más real, especialmente por el uso de notas periodísticas, siempre muy impresionantes, insertadas entre cada capítulo.
A veces, Munro parece una mezcla de Philip Jose Farmer, con Rudyard Kipling, mientras que Pérez Reverté tiene elementos de Verne mezclados con pasajes maravillosos de Joseph Conrad.
Tengo la fortuna de haber estado en Cartagena y también en El Golfo de Santa Clara. No podría haber lugares más disímbolos. En Cartagena, tal como Coy en la novela, recorrí la escollera del puerto, me maravillé ante el Mediterráneo, y disfruté de las tapas en antiguos bares. De mis muchos recorridos por la región del Pinacate y Santa Clara,  recuerdo los exquisitos camarones azules bien condimentados, los aviones sin matrícula, la algarabía nocturna en las arenas del cráter de la Luna y una tremenda balacera que nos hizo extremar cautela y salir lo más rápido de la región.
Si alguien está interesado en adquirir la novela "No me da Miedo Morir", la pueden ordenar a gmunropalacio@yahoo.com. Creo que el costo, con todo y envío por correo, es de menos de 150 pesos. Una excelente inversión. La "carta esférica", cuenta con amplia distribución y puede encontrarse en muchas librerías. *Investigador Titular del Instituto de Ecología, UNAM. montijo@servidor.unam.mx